
La vocación no se descubre solo pensando…
se descubre viviendo.
Hay cosas que solo se entienden cuando te atreves a dar un paso.
Cuando sales de ti mismo y te involucras.
Servir, ayudar, participar, comprometerte…
son caminos donde Dios te va mostrando quién eres.
No esperes tener todo claro.
Empieza con algo pequeño… pero real.