
No necesitas tener todo claro para avanzar.
La vocación no se revela completa… se descubre paso a paso.
Dios no te pide una respuesta perfecta,
te pide un corazón dispuesto.
Tal vez hoy no puedes decidir toda tu vida,
pero sí puedes dar un paso verdadero.
Ese pequeño “sí” que das hoy,
puede abrir un camino que aún no imaginas.